sábado, 5 de septiembre de 2015

DERECHOS HUMANOS EN EUROPA : ¿CERRADO POR VACACIONES ? EDUARD SAGARRA Y TRIAS

DERECHOS HUMANOS EN EUROPA: CERRADO POR VACACIONES?

Es estremecedor leer todos los días durante los meses de julio y agosto, las escalofriantes noticias sobre los dramas humanos de los refugiados que han muerto por el camino, y los que intentan llegar a Europa, en su tortuosa ruta desde los lejanos lugares de origen, en guerra o conflicto, a través del Mediterráneo. Teóricamente Europa es un territorio basado en el derecho, la justicia y la paz social que, hasta hoy, se precia de ser la guardiana y ejemplo mundial de los "valores, principios, libertades y derechos fundamentales para todos".
Anteriormente, las crónicas macabras sobre los muertos ahogados (más de 2.500 contabilizados, que sepamos, en 6 meses) hablaban sólo sobre el "Cementerium nostrum" o Mar Mediterráneo. La prensa explicaba que las llegadas de seres humanos transportados como esclavos sólo sucedían en el sur de Europa, en Grecia, Italia o España.
Pero ahora, los ricos ciudadanos del norte, descubren con sorpresa que los muertos se producen a las puertas de su casa; en el centro de Europa; dentro de los camiones patera en Viena; al pie de las murallas levantadas en la frontera de Hungría; en las barricadas oficiales montadas en Macedonia; en los incendios provocados de edificios, destinados a acoger asilados en Alemania, o las vallas electrificadas en Calais, y no solamente en Ceuta y Melilla.
Antes, la Europa de los mercaderes sostenían, por acción u omisión, que solo era un affaire de los mediterráneos. Ahora los ciudadanos de los 28 Estados miembros y los Estados no miembros vecinos, descubren que estamos en una situación dramática y que todos, tanto ciudadanos como gobiernos y estados, estamos afectados e implicados.
El 20 julio antes de las vacaciones estivales, fue la última vez en donde los 28 Ministros de Exteriores de la Unión Europea, se encontraron para hablar sobre este tema, sin concretar una fecha futura para volverse a reunir. Pero los últimos acontecimientos los han obligado a retomar el problema, con celeridad. El 14 de septiembre, Europa vuelve a reunirse para pensar esperemos con más seriedad, en el problema. 
Hace muchos años que predico (aunque parece ser que en el desierto!) que la inmigración irregular, el asilo y la acogida de refugiados en Europa NO ES UN PROBLEMA. Los problemas en matemáticas se solucionan sino, no lo son. Pero estas migraciones y movimientos masivos no pueden ser calificados de problemas, puesto que no se pueden solucionar sobre el papel y menos creer que el tiempo lo puede resolver. Se trata de una dramática situación HUMANA, y la única vía de afrontarla, por muy difícil, costosa y complicada que sea es asumirla,  buscando salidas tanto a nivel global, como europeo, en los países de los que emigran o huyen y, aunque a todos nos afecten.
Excusarse de que la culpa es de los demás; no aceptar cupos de refugiados; el alegar el PIB o el paro para no implicarse ; o llevar a cabo políticas xenófobas o racistas para ganar votos, no son la vía de solución ni de asumir la realidad, al contrario. La pasividad o la voluntaria abstención, fomentan y fortalecen las redes mafiosas que al fin y al cabo son los que se lucran con la tragedia (mucho más que con la droga en el Mediterráneo), con el transporte inhumano de individuos y de familias enteras, aprovechándose de la necesidad de éstas de huir de las guerras, de la opresión y de las dictaduras, para intentar llegar a la tierra prometida que es la "Europa de los que prodigan los valores humanos".
Esta demostrada "no -política europea de inmigración ni de asilo" hace subir la cotización de los transportes que lideran las mafias, como si fuera una bolsa, pero no de valores cotizables o mercancías, sino de seres humanos vivos. Pagar por ser transportados no es sinónimo ni garantía de poder llegar al paraíso que ven en la televisión cada día. A mayor obstáculo o riesgo, mayor precio!
La Unión Europea, los Estados de toda Europa; las autonomías, las ciudades y los pueblos, y los ciudadanos, tenemos la responsabilidad y la obligación de exigir a los políticos de cualquier nivel, que se posicionen y actúen. Ellos y nosotros somos protagonistas y actores (aunque sin quererlo y sin haber hecho ensayos) de esta dramática obra cotidiana.
La idea que leída en la prensa, se acaba de lanzar desde Barcelona y consiste en crear "ciudades europeas refugio" al estilo de los que hizo también Barcelona con Sarajevo, en los años noventa, en medio del conflicto de Bosnia en los Balcanes. Recordáis Sarajevo, el barrio 11 de Barcelona?. Pues éste es un buen camino a estudiar, profundizar y seguir. Es una forma sencilla de asumir la realidad y responsabilidad al nivel más próximo: la ciudad, los barrios y los vecinos, con independencia de lo que acuerden los Estados soberanos.
Hacen falta acciones e iniciativas como ésta. La pasividad de los gobiernos de los 28, (supongo que no por negligencia, sino por merecidas vacaciones!) no lleva a ninguna parte, ni resuelve, la realidad o el problema humano.
Los refugiados y asilados, seguirán intentando llegar  y las mafias, que no hacen vacaciones, aprovechándose de su desesperada situación. Ellas saben nuestras debilidades, estudian la meteorología y el mar; la rentabilidad de las pateras y constatan, a diario la disparidad de criterios de la UNION entorno al trato de los refugiados y asilados!. Son doctores "cum laude" en explotación humana, con pocos riesgos!
Se necesita mucho dinero público y privado, para construir y articular un nuevo concepto de solidaridad y cooperación que hoy no practicamos. Hay que pensar cómo se puede evitar que salgan de sus países de origen, hay que fortalecer la educación en aquellos países, evitar las dictaduras y no favorecer la corrupción que fortalece el comercio de armas y las guerras. La pasividad, el llanto, la lamentación, o la irresponsabilidad del "a mí no me toca" no son buenas, ni a corto ni a largo plazo para Europa ni para su ciudadanía y mucho menos, para evitar los desplazamientos.
Creer que como estamos en Julio y Agosto, en Europa los derechos humanos y su protección están de vacaciones. Esto no es tolerable en una sociedad civilizada del siglo XXI. La "reentré" parece que hará que los gobiernos se muevan después del preciado descanso estival ... ya era hora !.
Por ello, afirmo con convicción, que la defensa de los derechos humanos no deberían de estar nunca de vacaciones!!!!!
EDUARD SAGARRA Y TRIAS: Presidente de la Asociación para las Naciones Unidas en España

Barcelona 30 Agosto 2015