sábado, 5 de septiembre de 2009

LAS CLASES MEDIAS CONTRA LA INMIGRACIÓN

Las clases medias contra la inmigración

05/09/2009 06:00h

(4/5 7 votos)

“Estamos pagando impuestos para que les den 420 euros mensuales a los inmigrantes”. Expresiones de este tenor, que responsabilizan a la inmigración del aumento de las cargas impositivas que sufren las clases medias, son ya muy frecuentes en determinados estratos sociales. Y lo serán aún más a mediados de septiembre, cuando se produzca el regreso al colegio. Las quejas acerca de que no es posible encontrar plaza en guarderías porque se las conceden a los inmigrantes que cobran en negro o acerca del deterioro del nivel educativo de los colegios que cuentan con una presencia elevada de nacionales de otros países se multiplican en esta época.

Así las cosas, sería normal pensar, y más en este contexto de crisis, que podríamos estar a las puertas de un notable deterioro de la convivencia. Sin embargo, asegura el sociólogo Enrique Martín, Director del Instituto de Estudios de la Familia del CEU, el descontento con esta situación, que es evidente, apenas trasciende los lugares donde acontece. En parte, asegura, porque los medios de comunicación no hablan de él. En otro sentido, porque vivimos “en una especie de buenismo en virtud del cual todos somos muy considerados y respetuosos y hablar mal acerca de la inmigración no es correcto y va contra la convivencia”. Pero lo que atenta contra la estabilidad y el bien común, asegura Martín, es que todo el peso de esta situación económica esté recayendo sobre las clases medias, “algo que los gobiernos tienden a hacer porque son más las controlables y las que poseen ingresos que pueden fiscalizar mejor. Antes obtenían de ellas los recursos para favorecer al proletariado, y ahora, como éste ya no existe, recortan sus rentas para favorecer a los inmigrantes”. En definitiva, la clase media española “está costeando los beneficios que disfrutan los extranjeros; beneficios a los que, a su vez, ella no puede acceder”. Lo que es muy peligroso, porque si la clase media se radicaliza “termina generando consecuencias nefastas no ya para la estabilidad de un gobierno, sino para la propia sociedad. No hay que olvidar que la llegada del nacionalsocialismo se debió fundamentalmente a la explotación sistemática de las clases medias en beneficio del proletariado”.