lunes, 3 de agosto de 2009

UN INFORME DE LA ONG MOVIMIENTO POR LA PAZ CONCLUYE QUE LA INMIGRACIÓN NO HA PROVOCADO UNA REDUCCIÓN SALARIAL EN CANARIAS

Un informe de Movimiento por la Paz concluye que la inmigración no ha provocado una reducción salarial en Canarias
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 3 Ago. (EUROPA PRESS) - La presencia de población inmigrante no conllevó un empeoramiento de las condiciones laborales en Canarias ni repercutió en una reducción de los salarios medios, según pone de manifiesto un informe realizado por Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad en Canarias (MPDLC).
El documento contó con la participación del director del Gabinete técnico de CCOO-Canarias, José Miguel González; la secretaria de Igualdad de UGT-Canarias, Olga Cáceres; la CEOE-Tenerife; el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Luis Rivero Ceballos, y el secretario de la asociación de inmigrantes senegalesa Dahira Tidjania, Massow Fall, informa MPDLC en un comunicado.
La iniciativa se enmarca dentro de la campaña de sensibilización 'Más allá de la noticia', financiada por la Viceconsejería de Bienestar Social e Inmigración del Gobierno de Canarias y la Dirección General de Integración de los Inmigrantes del Ejecutivo central.
Con este trabajo, MPDLC ha pretendido ahondar en las causas de la discriminación salarial del colectivo de inmigrantes que, según unos recientes datos publicados por el Banco de España, acceden al mercado laboral con un salario de entrada un 35 por ciento más bajo que los trabajadores españoles con la misma edad y experiencia laboral. Una diferencia que se va reduciendo en el tiempo pero que no se llega a equiparar.
Los expertos consultados por MPDLC han vinculado la causa de este comportamiento al hecho de que el colectivo de inmigrantes ocupa los puestos de trabajo más bajos y en los que se exige una menor cualificación.
En este sentido, José Miguel González, de CCOO, señaló que "la responsabilidad no está en el inmigrante sino en el puesto de trabajo". Además, añadió que, pese a que los convenios colectivos establecen que no puede haber ninguna discriminación en el cobro de un salario por un determinado tipo de empleo, el objetivo de determinados colectivos de inmigrantes, que cuentan con menos cualificación, hace que desarrollen actividades con salarios bajos a las que el resto de la población no está dispuesta a acceder, como es el caso de las centradas en los estratos salariales más bajos de la construcción, la agricultura y las estructuras hoteleras