lunes, 22 de marzo de 2010

ESPAÑA CIERRA SUS PUERTAS .

España cierra sus puertas
Cuando un país vive en crisis, ésta se manifiesta en todos los aspectos. Además de la acusada caída en la llegada de las pateras, España ha cerrado sus puertas a la inmigración legal. El año pasado, los permisos para trabajar fueron apenas 16.000 y para permanecer en el país 116.361, frente a los 273.590 de 5 años antes. 22/mar/10 07:40 3.7
EUROPA PRESS, Madrid

España ya no es el paraíso de la inmigración. Ni para la legal ni para la ilegal. La crisis económica, al igual que ha tenido como efecto directo un descenso en la llegada de pateras a las costas, también lo ha tenido en la política que aplica el Gobierno central en la concesión de permisos a extracomunitarios para establecerse en el país o para trabajar, si bien se ha incrementado la regularización de quienes ya estaban dentro de nuestras fronteras.

Frente a esta subida de legalizaciones, destaca la caída de los permisos concedidos para la entrada legal en el país. En total, las autorizaciones iniciales de residencia ascendieron el año pasado a 116.361, el nivel más bajo en más de un lustro, pues en 2004 fueron 273.590 las tarjetas expedidas.

Así, las autorizaciones iniciales de residencia y trabajo por cuenta ajena pasaron de las 136.604 expedidas en 2008 a menos de 16.000 el año pasado, con una caída del 88,3 por ciento. Desde 2004, el número de permisos concedidos a extranjeros que solicitaron trabajar en España ha estado siempre por encima de los 100.000.

En cuanto a los permisos para los trabajadores del contingente -los que se establecen para conceder la entrada en función de las necesidades de la economía-, se "aproximaron a cero" como anunció en su día el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, con una reducción del 98 por ciento, de las 1.380 autorizaciones firmadas en 2008 a las 17 que se aprobaron el año pasado. Además, los contratos de temporada se desplomaron de 41.339 a 3.394, cuando desde el año 2004 no habían bajado de 30.000.

Por el contrario, más de 100.000 inmigrantes, la mayoría menores de edad y personas con arraigo, accedieron el año pasado a un permiso de residencia por "motivos excepcionales", lo que supone un incremento cercano al 20 por ciento respecto del año anterior